El otro día divagaba por 9gag, página odiada por muchos, amada por otros, y en particular para mi. una página que me divierte. Pero vamos al grano, el famoso Huevo Kinder y el "¿Qué me va a tocar?". Esa página con este post, me hizo recordar una gran parte de mi infancia.
Quién no, alguna vez en su corta o larga vida, se ha preguntado luego de haberse comprado, o si eran más suertudos, de que le regalasen uno, la pregunta mística que ya he formulado 2 veces en lo que va del post.
Y en esto hay todo un acertijo. Cuándo sos bepi, querés que te toque el avioncito, que trae 7, 8, 9 piezas para alardearle a tus amigos o hermanos de lo que te tocó. Recuerdo tener por algún lado de mi casa, una cajita con las sorpresas que valían la pena guardar, y se encontraban en estado de.
Recuerdo también como, desesperadamente, soñaba con que me tocase un avión, un auto, cualquier cosa MENOS esas figuras que no se armaran. A diferencia de muchas personas, me divertían los rompecabezas pero tampoco los amaba. Prefería eso antes que el dinosaurio con cara de nene bueno, pero no eran de mi total agrado.
Recuerdo en la época en la que aún era un joven "entusiasta" del fútbol, allá por el año 1.995/96, mi abuelo siempre nos traía un huevo para cada uno (eramos 3 hermanos), recuerdo cuántas frustraciones tuve por abrir el huevo y encontrar un dinosaurio mugroso, o otras cosas que no se armaban. También habré puesto cara de nene encaprichado porque me tocó un rompecabeza (claramente después de armarlo). Pero lo importante a lo que iba era, la "adrenalina" que surgía cuando tenías ese huevo en tu mano. Te sentías Thor con el martillo, o cómo Gokú cuándo se transformaba en SSJ X (pongan el número que le gustaba) para terminar de vencer al malo. Tenías un poder que no sabías como usarlo, no podías alardear porque podía tocarte cualquier cosa. Eras cauto, lo abrias con miedo. Miedo a que te toque el odiado muñequito inarmable, o el temido rompecabezas. Claramente muchas de las tristezas me las dieron estos dinosaurios (les pongo imagen así refrezcan la memoria)
Claro me van a decir "pero sos un insensible, son re tiernos"; mentira, éste es tierno. Algunos eran insulsos y molestos.
¿Cuántos niños se alegran de que les toque eso? ninguno.
Volviendo a la adrenalina del Huevo Kinder, es la misma que se siente cuando es tu cumpleaños y el regalo viene en caja. Te preguntas ¿Qué será?, depende de tu edad querés que sea distintas cosas. A tus 6 años querés el Ferrari que viste en la Juguetería, que es a Control Remoto y que las baterías se recargan solas. A tus 12 pedís otras cosas, a tus 18, si seguís pidiendo, otra cosa (casi siempre se pide escabio, no me jodan). Pero cuándo sos pibe, lo que jamás queres es ropa. Algunos padres, maquiavélicos concientes de esa fechoría que comente, guardan la ropa en una caja para que vos, niño inocente, creas que es el Power Ranger Rojo que lo mirás fijo y se transforma en un mega dragón. Pero no es ropa.
Bueno ese mismo sentimiento tenía yo cuando abría los Kinders Sorpresa, claro que de eso pasó ya mucho tiempo y hace mucho que no abro un Kinder.
No hay comentarios:
Publicar un comentario