Si hablamos de inventos revolucionarios que cambiaron la vida de todos y todas, y no me refiero al ya sobrevaluado ex-CEO de Apple con su iPod, sino a la famosa "Memory Card". Este pequeño dispositivo que se introducía en las consolas fue revolucionario, y logró que las personas lograran terminar más juegos.
Siendo honesto, no creo que haya una persona que logró pasar un juego de la NES, o también en Argentina Family Game, o del SEGA 16 bit, salvando excepciones como juegos de peleas. Los juegos de aventura de esa época eran impasables, interminables. Tenías que pasarte horas y horas y horas, y rogar que no se te corte la electricidad porque sino perdías todo, frente al televisor, transpirando pasión adrenalina y, sobretodas las cosas, MIEDO.
El miedo, factor presente en cada juegos que te pongas a jugar, aparece siempre. Ya sea cuándo jugás al fútbol, cuándo jugás al Pinball en los arcades, o cuándo jugas al Pac-Man. Esa sensación de "NOOOOOOOOO VOY A PERDER" no te la saca nadie; pero retomando este invento cambió todo lo que vino después.
Nadie puede negar, que sin este invento, hayan podido pasar, por ejemplo, el Metal Gear Solid. Imposible pasarlo sin grabar una vez.
Además no sólo eso se permitió con la famosa "Memory Card", sino que podías ir a jugar a lo de un amigo tuyo y llevarte tus datos con vos. Lo único que tenías que hacer era insertarla en la consola (o joystick, dependiendo de la marca) y listo. Podías jugar contra tu amigo con tus cosas, algo que realmente dió vuelta el mundo.
Lamentablemente, o no, su utilización quedó en deshuso y ya casi ni siquiera tenés que grabar vos, sino que los juegos salvan sólos.
Pero sacando eso, este invento logró que muchos de nosotros podamos disfrutar de ver finales de juegos que antes no hubiesemos podido ver. Imagínense tratando de pasar el FF IX sin apagar la máquina.
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